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Cornelia Russell regresa a su casa tras recuperarse de un infarto. En su habitación descubre un mensaje terrorífico en el espejo: «Morirás pronto». Una mano fría y amputada aparece bajo su cama.
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Cornelia Russell regresa a su casa tras recuperarse de un infarto. En su habitación descubre un mensaje terrorífico en el espejo: «Morirás pronto». Una mano fría y amputada aparece bajo su cama. Llamadas de una voz tenebrosa aseguran que la muerte acecha. Cuando sus sobrinas llegan, todas lucen el mismo pintalabios rojo del mensaje. Cornelia debe descubrir quién intenta destruirla mientras la realidad se desmorona.
Cornelia Russell, una mujer de sesenta años que ha vivido recluida en una solitaria casa al pie de la carretera cerca de Monnorwing, acaba de regresar tras sufrir un grave ataque al corazón. Envuelta en niebla perpetua, esa casa ha sido su único refugio desde el nacimiento. Nunca se casó; el amor se le negó años atrás cuando su prometido reveló que solo deseaba sus millones.
Al entrar en su dormitorio, Cornelia descubre una amenaza escrita en pintalabios rojo en su espejo: «Morirás pronto, tía Cornelia». El horror la paraliza. Llama a su mayordomo Christopher, pero cuando regresa, el mensaje ha desaparecido. ¿Una alucinación? ¿Locura causada por la angustia?
Esa noche, aterrada en la cama, siente algo moviéndose bajo la colcha. Una mano fría, helada, toma la suya. Al encender la luz, descubre lo inconcebible: una mano amputada por la muñeca la sostiene. Segundos después desaparece, dejándola sumida en la duda. Christopher no la cree.
El terror escala cuando Cornelia intenta llamar al doctor. Una voz hueca, tenebrosa, como de ultratumba, responde: «Soy yo, la muerte. No tardaré en visitarla».
Llegaron sus sobrinas: Jeanette, alta y morena; Isabelle, pequeña y pecosa; y Priscilla, delgada. Vinieron a animarla durante unas semanas. Pero Cornelia nota algo perturbador: todas lucen pintalabios del mismo rojo del mensaje de muerte. ¿Una coincidencia? ¿Es una de ellas quien perpetúa estas torturas? ¿O existe algo más siniestro acechando en las sombras?