Libros
Una exploración histórica del ataque de 1860 contra los cristianos de Damasco que resultó en la muerte de miles y dejó cicatrices duraderas en la sociedad siria.
Formatos disponibles
Una exploración histórica del ataque de 1860 contra los cristianos de Damasco que resultó en la muerte de miles y dejó cicatrices duraderas en la sociedad siria. A través de documentos consulares estadounidenses y testimonios de primera mano, Eugene Rogan desvela cómo estos sucesos traumáticos configuraron la moderna política de Oriente Medio, desde el período otomano hasta la contemporaneidad.
Los sucesos de Damasco de 1860 constituyen un punto de inflexión en la historia de Oriente Medio: una masacre de proporciones épicas que se cobró miles de vidas cristianas durante siete días de violencia incontrolada. Centrado en el asalto al monasterio de Tierra Santa, donde once hombres —ocho frailes franciscanos y tres hermanos maronitas— fueron asesinados tras negarse a renunciar a su fe, el libro de Eugene Rogan teje una narrativa que conecta la tragedia con las fuerzas políticas y sociales que modelaron la región.
A través de documentos consulares estadounidenses poco conocidos, especialmente los reportes del primer vicecónsul Mijaíl Mishaqa, un intelectual sirio de primer orden que ejercía como médico, teólogo e historiador, Rogan ilumina el contexto de diversidad coexistencial que definía al Damasco otomano del siglo XIX. Estos archivos revelan testimonios de primera mano sobre cómo una sociedad compleja y multicultural fue devastada por conflictos sectarios, anticipando los cismas que caracterizarían la política regional durante los siglos siguientes.
La obra no se limita al drama histórico de 1860, sino que establece conexiones directas entre aquella matanza y los eventos contemporáneos de Siria. La canonización de los mártires en 2024 y, semanas después, la caída del régimen de Bashar al-Asad tras más de una década de guerra civil, parecen cerrar un ciclo histórico. El libro propone que comprender estos sucesos fundacionales es esencial para entender la Siria moderna y la fragilidad de la coexistencia multicultural en Oriente Medio.
Con rigor académico y narrativa cautivadora, Rogan demuestra cómo un capítulo de horror de hace 160 años sigue moldeando las tensiones, traumas y posibilidades de paz en el Levante contemporáneo.