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Una obra teatral en verso que recorre las últimas horas de Federico García Lorca en Granada, el 17 de julio de 1936. Declamada más que cantada, presenta al poeta en conversación con su familia y amigos, mientras la historia se entrelaza…
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Una obra teatral en verso que recorre las últimas horas de Federico García Lorca en Granada, el 17 de julio de 1936. Declamada más que cantada, presenta al poeta en conversación con su familia y amigos, mientras la historia se entrelaza con voces poéticas sobre España, la muerte y el destino. La música suena de fondo; los personajes reales se mezclan con figuras surrealistas. Es una reflexión sobre la vida, la creación y la violencia política, envuelta en la cadencia del verso y la atmósfera del amanecer granadino.
En la madrugada del 17 de julio de 1936, Federico García Lorca regresa a Granada en tren. Lo que comienza como un viaje cotidiano se transforma en un encuentro inevitable con el destino. Esta obra teatral en verso no es una comedia musical ni una tragedia convencional, sino una ‘ópera hablada’—declamada con intensidad melodramática, acompañada por música de fondo que respeta la musicalidad inherente de la palabra poética. El acto primero despliega múltiples escenarios: el vagón del tren al amanecer, la sala de la Huerta de San Vicente donde la familia aguarda. Lorca aparece en su última etapa: un hombre de 38 años, fumador nervioso, gesticulante, cargado de intuiciones sobre un país que se desangra en violencia. Su conversación con la familia y con Luis Rosales, amigo falangista, teje una compleja red de lealtades, ideales y presagios. Los personajes son abundantes: la madre y hermana del poeta, generales, brujas, diablos, ángeles, toros rojos, figuras en zancos. Realidad e imaginación conviven sin fronteras. Mariana Pineda, Yerma, personajes salidos de sus propias obras, emergen como fantasmas de su creación. La obra explora los temas lorquianos centrales: la mortalidad, la poesía, la sexualidad, la opresión social, la belleza frente a la violencia. El verso respira en métricas variadas—octosílabos, endecasílabos, alejandrinos—mientras voces poéticas celebran a Granada al amanecer. Todo gira en torno a una pregunta silenciosa: ¿puede la belleza de la poesía proteger al poeta? La obra es réquiem y celebración, elegía por los cien años que García Lorca nunca alcanzaría.