Libros
Una travesía por las capas ocultas de Barcelona donde colisionan vidas aparentemente desconectadas. Cuando un traficante imprudente tropieza con una patrulla de Mossos, su fuga desencadena una cascada de eventos en un edificio del Raval…
Formatos disponibles
Una travesía por las capas ocultas de Barcelona donde colisionan vidas aparentemente desconectadas. Cuando un traficante imprudente tropieza con una patrulla de Mossos, su fuga desencadena una cascada de eventos en un edificio del Raval que transforma lo cotidiano en tragedia. Mientras tanto, tres personajes se dirigen a un homenaje académico, ajenos a cómo la ciudad que celebra a sus escritores muertos también esconde crímenes sin resolver en sus callejones más sombríos.
Barcelona se despliega como un tablero de vidas entrelazadas donde la violencia urbana y la burocracia policial conviven con actos de memoria literaria. En el corazón del Raval, un piso convertido en centro de distribución de drogas 24 horas genera fricciones constantes entre traficantes nórdicos y vecinos desesperados. La calma se quiebra cuando un joven traficante, confundido por turistas alemanes que interpreta erróneamente su propuesta, huye disparado por las calles de Ciutat Vella perseguido por una familia enfurecida y, finalmente, por dos agentes de los Mossos d’Esquadra. Su refugio en el narcopís abre una puerta inesperada hacia una tragedia que aguardaba en el piso superior: dos cuerpos en disposición imposible, una escena de violencia silenciosa que desafía explicación. Mientras los policías congelan la escena y los sanitarios evacúan lo que resta, en las proximidades del Instituto de Estudios Catalanes, tres personajes atraviesan la ciudad hacia un acto de homenaje a escritores fallecidos. El Comas, activista de la vieja guardia aquejado por hernia discal, la Sol y el Garota, ex jefe de prensa editorial, navegan entre un tráfico caótico que desconocen es causado por la cercanía de la tragedia. El contraste entre el ritual académico que celebra a los muertos literarios y los crímenes sin resolver que pulsan bajo el pavimento barcelonés tiñe la novela de una amargura perturbadora, cuestionando qué memoria colectiva merece ser recordada.