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Una novela que comienza en el sofocante verano de 1998 en Lewisville, Texas, donde un adolescente negro descubre 'Otro país' de Baldwin mientras su madre baila a Prince.
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Una novela que comienza en el sofocante verano de 1998 en Lewisville, Texas, donde un adolescente negro descubre 'Otro país' de Baldwin mientras su madre baila a Prince. El hallazgo de una fotografía antigua dispara una búsqueda furtiva por la identidad y la verdad: la del amigo de su madre que se quitó la vida cuando supo que tenía SIDA. En esa Texas rural, bajo el calor sofocante, el protagonista comienza a reconocerse a sí mismo a través de lo que los libros clandestinos le revelan, mientras la amistad con sus vecinos blancos lo confronta con los primeros gestos de una violencia que apenas entiende.
Suena ‘I Wanna Be Your Lover’ en la radio y, durante un momento, la madre no es la madre: es una niña negra con el pelo trenzado, moviéndose como si nunca hubiera parido. Así comienza esta novela que fija el descubrimiento de la sexualidad en el corazón ardiente del Texas rural de los años noventa. Mayo de 1998, Lewisville. Un adolescente de doce años, hijo de una ex modelo que lee tres periódicos al día, habita los márgenes de la vida: observa desde la ventana, rehúye el baloncesto, hojea los libros que no entiende. Hasta que sus manos encuentran ‘Otro país’ de Baldwin. Las páginas lo arrebatan: hombres negros con blancos, cuerpos que se rozan, una sensualidad que apesta a jazz. Y una fotografía que cae como marcapáginas. Un hombre joven en Jackson, Misisipi, 1982, con una sonrisa íntima e inapropiada. Sonreía como si supiera algo del futuro del protagonista. La respuesta es una sola palabra brutal: sida. Su madre encierra la conversación con el silencio. Pero la palabra vibra en el aire como un zumbido que solo él detecta. Gay. No-gay. El rumor de esa palabra en cada mirada a Cody sudoroso en la cancha de baloncesto, en cada página que lee furtivamente en la biblioteca, en los libros que conectan la homosexualidad con la muerte como si fueran siameses. Esta es la novela de un despertar doloroso, donde la lectura clandestina, el calor brutal, la fotografía de un muerto y la amistad precaria convergen en los primeros gestos de una comprensión terrible: que la identidad es un acto de supervivencia en el sur segregado de América.