Libros
Una catástrofe aérea desata una epidemia indescriptible. En Santiago, mientras un adolescente expulsado de la escuela militar intenta asimilar su fracaso, algo terrible ocurre en la morgue: los cadáveres del vuelo JJ8210 despiertan.
Formatos disponibles
Una catástrofe aérea desata una epidemia indescriptible. En Santiago, mientras un adolescente expulsado de la escuela militar intenta asimilar su fracaso, algo terrible ocurre en la morgue: los cadáveres del vuelo JJ8210 despiertan. La ciudad se ve consumida por una plaga que transforma a sus habitantes en criaturas hambrientas. Entre brotes de enfermedades misteriosas, temblores y advertencias ignoradas, Ignacio y su primo Matías quedan atrapados en un caos urbano donde lo imposible se vuelve realidad.
Santiago de Chile se ve envuelta en una crisis multifacética cuando un avión comercial capota en la cordillera de los Andes. Lo que inicialmente parece un accidente trágico pronto revela dimensiones aterradoras. Durante la autopsia de las víctimas en el Servicio Médico Legal, los investigadores descubren evidencia inquietante: los cuerpos presentan marcas de mordeduras infligidas ante mortem, signos de canibalismo y un grado de descomposición inconsistente con el tiempo transcurrido. En el clímax del procedimiento, los cadáveres se despiertan violentamente, revelándose como portadores de una enfermedad transformadora que los convierte en criaturas depredadoras hambrientas de carne humana.
Mientras la ciudad desconoce aún el horror que se desata desde la morgue, Ignacio, un joven de diecisiete años, enfrenta su propio colapso personal. Recientemente expulsado de la Escuela Militar Bernardo O’Higgins por una falta disciplinaria, debe regresar a casa y enfrentar la ira de su padre, quien esperaba que su hijo continuara la tradición familiar militar. Devastado y evitando el confrontamiento inevitable, Ignacio se encuentra con su primo menor, Matías, quien intenta distraerlo de sus preocupaciones.
Los dos primos recorren Santiago en un periplo que los lleva desde el Metro Escuela Militar hasta las galerías del centro, pasando por plazas emblemáticas. Durante su travesía, ven en las pantallas de televisión las noticias que reportan múltiples crisis simultáneas: el terremoto en Rancagua, brotes de una enfermedad misteriosa catalogada como sarampión, advertencias de la Organización Mundial de la Salud sobre una extraña plaga en el Caribe, y el estado de emergencia decretado en Valparaíso. Sin embargo, las autoridades insisten en que Chile está protegido, que los protocolos funcionan, que no hay de qué preocuparse.
Esa noche, ambos se dejan seducir por un grupo de jóvenes y terminan en una casa ocupada cercana al Cementerio General, un refugio de contracultores y adictos donde la realidad parece disolverse en el alcohol y las drogas. Mientras duermen en el caos de esa vivienda, la epidemia avanza inexorable por la ciudad. Lo que comenzó en la morgue se expande silenciosamente, transportado por los infectados que salen a la noche en busca de su siguiente presa. La novela teje así dos narrativas: el despertar apocalíptico de una plaga desconocida y el despertar personal de un adolescente que debe aprender a sobrevivir en un mundo que se desmorona.