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Una narrativa íntima y fragmentada que sigue a Sebastián Torres a través del insomnio y la nostalgia. Después de una pesadilla perturbadora, revisa antiguos escritos y archivos fotográficos, hallando una imagen que despierta fantasmas del…
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Una narrativa íntima y fragmentada que sigue a Sebastián Torres a través del insomnio y la nostalgia. Después de una pesadilla perturbadora, revisa antiguos escritos y archivos fotográficos, hallando una imagen que despierta fantasmas del pasado. La obra alterna entre la angustia contemporánea y recuerdos familiares, tejiendo una reflexión profunda sobre la depresión, la soledad y los vacíos que nos definen.
En la madrugada de una Ciudad de México silenciosa, Sebastián Torres despierta agitado tras una pesadilla recurrente sobre su madre, incapaz de dormir y perdido en sus propios pensamientos. Con tres horas de sueño por delante, elige abandonar la cama y entregarse a las distracciones. Busca refugio en una libreta de poemas juveniles titulada «Crónicas de un corazón ardiente», compañera de sus noches de insomnio crónico. Mientras bebe whisky en el sillón de su sala, reconoce la mediocridad de sus escritos de años atrás y se sume en la autocrítica despiadada, acompañado por la voz fantasmal de su padre fallecido.
A medida que avanza la noche, Sebastián se retira a su habitación y, frente a la computadora, comienza a limpiar archivos viejos. En ello descubre una carpeta de fotografías de 2011 y 2012, años anteriores a un quiebre crucial en su vida. Entre cientos de imágenes de conciertos, viajes y amigos perdidos, encuentra una fotografía que lo paraliza: el rostro de una mujer que le resulta profundamente familiar, capturada en un concierto de la banda Bad Places, años atrás. Su hallazgo desencadena una crisis de ansiedad y nostalgia, impulsándolo a revelar la fotografía con herramientas de edición digital, buscando claridad en los pixeles del pasado.
La narrativa salta entonces a 2012, mostrando a un Sebastián más joven viviendo con sus abuelos en Goya tras las tragedias familiares que han destrozado su equilibrio. A través de una mañana ordinaria de desayuno, se revelan las grietas en sus relaciones familiares, la incomprensión generacional y el peso de haber perdido a su padre. La obra teje una reflexión sobre la depresión, los intentos de suicidio, la búsqueda de sentido existencial y cómo los fantasmas del pasado residen en cada fotografía, cada objeto y cada momento que creíamos olvidado.