Libros
Capitalismo y esclavitud es el ensayo fundacional de Eric Williams que revela cómo la trata transatlántica fue el motor de la acumulación de capital que financió la Revolución Industrial británica.
Formatos disponibles
Capitalismo y esclavitud es el ensayo fundacional de Eric Williams que revela cómo la trata transatlántica fue el motor de la acumulación de capital que financió la Revolución Industrial británica. Publicado en 1944, la obra documenta meticulosamente cómo más de catorce millones de africanos fueron deportados para trabajar en plantaciones coloniales, generando las riquezas que transformaron puertos atlánticos europeos en centros comerciales prósperos. Williams desmonta la narrativa convencional, demostrando que la esclavitud no fue un fenómeno marginal sino una pieza económica crucial en los fundamentos del capitalismo mundial moderno.
Este ensayo seminal de la historiografía negra moderna presenta una tesis radical: la esclavitud transatlántica no fue un accidente histórico sino un factor económico determinante en la formación del capitalismo mundial. Escrito en los años treinta y cuarenta por Eric Williams, futuro primer ministro de Trinidad y Tobago, el trabajo desentraña los vínculos profundos entre el comercio triangular y la industrialización europea.
Williams demuestra con rigor que entre el siglo XVI y 1888, más de catorce millones de personas provenientes de África Occidental fueron arrancadas de sus comunidades y transportadas a las colonias europeas. Su trabajo forzado en plantaciones de azúcar, tabaco y algodón generó la acumulación de capital que financió la Revolución Industrial británica y transformó el capitalismo mercantil en capitalismo industrial.
El autor disecciona magistralmente el comercio triangular: la metrópolis enviaba manufacturas a África; estas se intercambiaban por esclavos; estos eran vendidos en América, y su trabajo extraía materias primas que alimentaban las primeras industrias manufactureras europeas. Este ciclo transformó puertos como Liverpool y Bristol en prósperos centros comerciales, permitiendo que sin las riquezas americanas y el comercio africano, el crecimiento económico europeo hubiera permanecido limitado a una escala menor.
La obra se inscribe en la tradición radical del pensamiento caribeño moderno, en diálogo con Los jacobinos negros de C.L.R. James y posteriores estudios del Atlántico negro. Williams no solo revela la complicidad de la esclavitud en la construcción del Occidente moderno, sino que reinterpreta la abolición británica no como victoria moral sino como respuesta a los costos económicos crecientes del monopolio azucarero antillano. Su análisis desapasionado y riguroso continúa siendo indispensable para comprender la formación del capitalismo contemporáneo.