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José Amedo, exsubcomisario de Policía y exjefe de los GAL, desvela en este relato autobiográfico los secretos más oscuros de los Grupos Antiterroristas de Liberación.
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José Amedo, exsubcomisario de Policía y exjefe de los GAL, desvela en este relato autobiográfico los secretos más oscuros de los Grupos Antiterroristas de Liberación. A través de testimonios en primera persona, Amedo documenta asesinatos, atentados y operaciones encubiertas perpetradas entre 1983 y 1987 durante gobiernos democráticos españoles, exponiendo la complicidad de altos funcionarios, policías franceses y mercenarios internacionales en crímenes de Estado nunca completamente esclarecidos.
Cal viva es el relato confesional de José Amedo, exjefe operativo del GAL Azul de la Policía, uno de los tres grupos paramilitares que actuaron entre 1983 y 1987 bajo la administración de Felipe González. A través de una narración pormenorizada que combina testimonio directo y documentación desclasificada, Amedo desvela los mecanismos ocultos de operaciones encubiertas dirigidas contra supuestos militantes de ETA en territorio español y francés.
El libro aborda casos emblemáticos aún no completamente esclarecidos por la justicia: el asesinato del pediatra bilbaíno Santiago Brouard, dirigente de Herri Batasuna, en 1984; el atentado mortal contra Juan Carlos García Goena en 1987, ciudadano ajeno a cualquier vinculación terrorista; y la operatividad de células de mercenarios y colaboradores internacionales, especialmente franceses, que cobraban sustanciosas cantidades del Ministerio del Interior español.
Amedo revela participaciones desconocidas de efectivos policiales franceses, particularmente el oficial Jean-Louis, que no solo colaboró activamente en operaciones sino que mantuvo contactos operativos con miembros de la banda terrorista, ilustrando el paradójico cruce entre represores y represaliados. El texto detalla asimismo la actuación de mujeres mercenarias integradas en comandos operativos, entre ellas Idoia López Riaño —conocida como la Tigresa—, figura legendaria de ETA cuyas operaciones de inteligencia sexual se documentan pormenorizadamente.
Cal viva surge como acto de recuperación de memoria después de treinta años de silencios forzados. Amedo, abandonado por sus antiguos superiores tras cumplir larga condena por crímenes de Estado, decide testimoniar los trapos sucios que implicarían a jueces, fiscales, políticos y funcionarios civiles que permanecen en el anonimato. El relato expone las cloacas del Estado democratizado y revela los mecanismos de represión paraestatal nunca plenamente investigados.