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Colección de dieciocho poemas de juventud donde Julio Sandoval Berti explora el territorio del amor y el deseo con una voz apasionada y lírica. Escritos entre los veinte y veinticinco años, estos versos capturan la intensidad de los…
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Colección de dieciocho poemas de juventud donde Julio Sandoval Berti explora el territorio del amor y el deseo con una voz apasionada y lírica. Escritos entre los veinte y veinticinco años, estos versos capturan la intensidad de los sentimientos, la angustia de la ausencia, y la vulnerabilidad del encuentro erótico. Con lenguaje desbordante y rico en metáforas naturales, el poeta recorre el deseo como corriente marina inevitable, la pasión como incendio consumidor, y el amor como espacio de transformación mutua.
Breteles de la noche reúne dieciocho poemas que Julio Sandoval Berti escribió en sus años de formación, entre los veinte y veinticinco años, cuando se entregaba a la creación nocturna y buscaba una voz propia inspirada en la lectura de Jorge Luis Borges. Este libro, su primera publicación, rescata esos versos juveniles con la convicción de que merecen ser leídos con indulgencia y honestidad.
La obra es un viaje profundo por el deseo, el amor y la pasión, explorados a través de una poesía de lenguaje exuberante y altamente sensorial. El mar aparece como metáfora recurrente: el amor es una corriente irresistible que busca costa, una ola que rompe contra el cuerpo amado, una fuerza marina que no cesa en su búsqueda. Junto a él, el fuego y la luz configuran el espacio del deseo: ardores que consumen, incendios que abrasan, luminosidad que ciega al amante.
Los poemas trazan una cartografía emocional donde la vulnerabilidad es central. El yo poético se presenta como materia moldeable, como lienzo en blanco, como metal dócil que aguarda el toque transformador del ser amado. Pero esa disponibilidad contrasta con la resistencia del otro, particularmente la de la mujer que oculta una versión alternativa de sí misma, una segunda mujer que lucha por emerger desde las profundidades de su propia identidad.
El erotismo permea toda la colección: no como obscenidad, sino como exploración honesta de la corporalidad, del encuentro de dos cuerpos que se buscan, se despliegan y se transforman mutuamente. Hay ternura y brutalidad, sumisión y dominio, entrega y negación. La tristeza también es protagonista, el dolor de la ausencia, la imposibilidad del encuentro, el desamor que permanece cuando el otro se retira.
En su conjunto, Breteles de la noche es el testimonio poético de una juventud que amó con intensidad, que escribió desde las sombras de la madrugada, y que hoy se presenta sin vergüenza, como documento fiel de quién fue su autor en aquellos años de formación.