Libros
Una tarde serena de abril de 1844 en la Fuente de en Xirot, punto de encuentro de la clase artesana barcelonesa. Diego, joven trabajador de carácter noble, aguarda ansiosamente.
Formatos disponibles
Una tarde serena de abril de 1844 en la Fuente de en Xirot, punto de encuentro de la clase artesana barcelonesa. Diego, joven trabajador de carácter noble, aguarda ansiosamente. Cuando llegan Clara, muchacha de quince años, su madre y dos pretendientes rivales —Nicolás, el hilador ambicioso, y Roberto, el carpintero violento—, comienza una trama de amores enfrentados. Novela de costumbres que retrata los conflictos de la clase obrera, donde el amor genuino se enfrenta a la necesidad material y a la hipocresía social.
«Barcelona y sus Misterios» no abre con la parafernalia de tempestades y misterios góticos, sino con una escena de serenidad: una tarde de abril en la Fuente de en Xirot, manantial de aguas ferruginosas que atrae a obreros y artesanos en busca de respiro del trabajo fabril. Aquí Diego, joven obrero dotado de talento natural y dignidad moral pero sin fortuna, aguarda con impaciencia. Su espera se interrumpe con la llegada de Clara —muchacha de quince años cuya belleza emana de su bondad interior— acompañada de su madre Magdalena y de dos rivales que encarnan formas distintas de masculinidad obrera. Nicolás, el hilador, representa la aspiración al ascenso económico: bien vestido, subraya veladamente sus buenos jornales y ahorros ante la madre de Clara, pero con una hipocresía que Diego detecta y rechaza moralmente. Roberto, el carpintero, encarna la pasión descontrolada y la depravación: su mirada sobre Clara traiciona una obsesión peligrosa cuyo desaseo corporal revela la ausencia de virtud que la novela condena. Entre estos cuatro personajes la intriga se teje claramente: Clara ama a Diego, pero su madre presiona para que acepte a Nicolás, cuya estabilidad económica promete seguridad material. Cada gesto cobra significación moral: Diego paga generosamente la limonada para todos; Nicolás regatea una moneda a una mujer pobre; Roberto calla en su egoísmo. El capítulo cierra con violencia súbita: Diego descubre que Roberto jugó fraudulentamente su reloj bajo pretexto de empeño. Cuando lo confronta, Roberto desenvaina una navaja; Diego lo desarma y golpea, huyendo éste en la oscuridad. Este primer conflicto violento presagia que la novela de Enrique Pérez Escrich adentrará al lector en los misterios más oscuros de la Barcelona industrial, donde pasión individual, crimen callejero y transformación social convergen.