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Un detective privado recibe un anónimo encargo: proteger a la bella Helen durante un viaje a la mansión de su adinerada tía. Con mil libras adelantadas y mil más prometidas, Stanley Duffy se embarca en una peligrosa misión que pronto…
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Un detective privado recibe un anónimo encargo: proteger a la bella Helen durante un viaje a la mansión de su adinerada tía. Con mil libras adelantadas y mil más prometidas, Stanley Duffy se embarca en una peligrosa misión que pronto revela capas de misterio. Pero cuando Helen despierta en un sanatorio psiquiátrico sin recordar cómo llegó allí, el detective comprende que ha penetrado en una conspiración más profunda y maligna de lo que jamás imaginó.
Stanley Duffy, joven detective privado de probada competencia, recibe un sobre anónimo deslizado bajo la puerta de su apartamento. Dentro, mil libras en billetes nuevos y relucientes, y la fotografía de una muchacha morena de ojos oscuros llamada Helen. El mensaje es claro: debe asegurar que Helen llegue sana y salva a Webbertton. Dos mil libras en total esperan al detective.
En el autocar de línea, Stanley conoce a Helen. La joven viaja con su prima Ángela y el novio de esta, Dennis, hacia la mansión de su tía Úrsula, una mujer acaudalada que ha convocado a todos sus sobrinos después de años. Ángela y Dennis albergan esperanzas de que la riqueza de la tía resuelva sus problemas financieros; Bruce, el otro primo, ya ha prosperado con sus negocios. Helen, la más desamparada, trabaja como dependienta.
Pero Stanley advierte lo que otros no ven: Helen está asustada. Su miedo resuena en sus ojos oscuros, aunque intente ocultarlo. Cuando Robin Clemmens, un millonario insistente que ha estado persiguiendo a Helen, aparece en el hotel nocturno, Duffy intuye que hay fuerzas más profundas en juego.
Esa noche sucede algo incomprensible. Helen despierta en una habitación blanca, clínica, hospitalaria. No reconoce el lugar. Está encerrada en un sanatorio psiquiátrico, vistiendo un camisón hospitalario, sin memoria de cómo llegó allí. Una enfermera fría le explica que ha sido admitida como paciente, que debe descansar, que las pruebas médicas han sido satisfactorias.
¿Qué verdad se oculta? ¿Es Helen realmente una paciente mental, o víctima de una conspiración elaborada? Mientras el detective intenta rastrear lo sucedido, la red de mentiras se enmaraña: la riqueza de la tía Úrsula, la aparición de Clemmens, el encargo anónimo, Helen desaparecida. Duffy descubre que el viaje a Webbertton fue solo el comienzo de un complot donde la verdad es tan esquiva como peligrosa.