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Un rey medieval, aquejado por la peste que asola el reino, se ve atrapado en el desfallecimiento físico y el terror a la desaparición eterna. Presa del pánico ante la nada, encarga a su fiel secretario que escriba sus memorias para dejar…
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Un rey medieval, aquejado por la peste que asola el reino, se ve atrapado en el desfallecimiento físico y el terror a la desaparición eterna. Presa del pánico ante la nada, encarga a su fiel secretario que escriba sus memorias para dejar constancia de haber existido. A través de sus palabras emergen los traumas de una infancia entre tutores ambiciosos, muertes sospechosas, intrigas cortesanas y el peso de una corona que le fue impuesta cuando apenas tenía un año. Una reflexión sobre el legado, el poder y la mortalidad.
En un reino medieval devastado por la peste, un monarca aquejado por síntomas desconocidos siente cómo la muerte acecha. Dominado por el terror a desaparecer sin dejar rastro, sin que nadie recuerde su paso por la tierra, convoca a su secretario para que escriba sus memorias. No busca una crónica oficial, controlada por su sucesor, sino un testimonio auténtico de su propia voz y recuerdos.
A través de sus confesiones emerge una vida marcada por la traición y la ambición desenfrenada. El rey revela cómo su padre, el rey don Fernando, murió en circunstancias sospechosas durante una campaña contra los moros en Granada. Huérfano a los doce meses, fue entregado a una abuela amorosa pero frágil, y a tutores ambiciosos que lo veían como instrumento para el poder.
Entre esos tutores destaca el Infante don Juan Manuel: un hombre insaciable de mando, intrigante por naturaleza, que escribió sobre la virtud mientras practicaba la traición. Las intrigas cortesanas, alianzas dinásticas y compromisos políticos tejen un entramado donde la ambición supera el amor y la sangre no protege.
El monarca reflexiona sobre la naturaleza del poder: cómo se sostiene mediante alianzas con la Iglesia, cómo Dios legitima los actos reales. Se pregunta si está cerca del final, si la nada que teme es real. Es una meditación sobre mortalidad, olvido, legado y la búsqueda desesperada de trascendencia ante lo inevitable.