Libros
Una novela política que retrata la Colombia de inicios del siglo XX a través de la amistad imposible entre dos hombres de ideologías opuestas. Baltasar Riveros, un liberal anticlerical y optimista, y Casiano Pardo, un conservador devoto y…
Formatos disponibles
Una novela política que retrata la Colombia de inicios del siglo XX a través de la amistad imposible entre dos hombres de ideologías opuestas. Baltasar Riveros, un liberal anticlerical y optimista, y Casiano Pardo, un conservador devoto y escéptico, mantienen durante décadas un debate apasionado sobre los conflictos que dividen a la nación. En el turbulento contexto de 1917, sus conversaciones cotidianas en un café de Bogotá se convierten en el espejo de las luchas políticas y sociales que definen una época.
La novela de Álvaro Salom Becerra despliega un fresco satírico de la Colombia política del siglo XX mediante la amistad paradójica entre Baltasar Riveros y Casiano Pardo. Dos hombres radicalmente opuestos en temperamento, origen, religiosidad e ideología, que resultan incapaces de vivir separados. Baltasar encarna el liberal de fe inquebrantable: alto, nervioso y locuaz, originario de Une, el único municipio liberal de la Provincia de Cáqueza, donde generaciones de su familia defendieron la causa con convicción. Su optimismo es casi irracional; cree en el pueblo, en el progreso inevitable, en la democracia como redención nacional. Cada voto que emite le parece contribución decisiva a la salvación de la República. Casiano representa la otra cara: el conservador pequeño, obeso y calculador, nacido en Choachí, bastión de la tradición conservadora. Su escepticismo es radical: «Gane quien ganare, esto seguirá igual o peor». Hipócrita en lo social y devoto en lo religioso, encuentra consuelo celestial para las injusticias terrenales, convencido de que «el que reza y peca, empata». Desde 1917, ambos se reúnen cotidianamente en el café «Botella de Oro» frente a la Plaza de Bolívar. El ritual es invariable: conversación breve que se torna acalorada disputa, intercambio de insultos políticos, despedidas amenazantes, reencuentro al día siguiente como si nada hubiera pasado. Sesenta años de diálogo interminable que nunca llegó a consenso alguno. El escenario es la Bogotá de 1917: villorrio apacible de atraso material compensado con cultismos superficiales. Colombia, gobernada por conservadores e Iglesia desde 1885, se debate entre dos visiones irreconciliables. Las conversaciones aparentemente triviales de Baltasar y Casiano adquieren verdadera resonancia: son el reflejo fiel de los conflictos políticos y sociales que moldean a una nación entera.