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Una novela que entrelaza dos tiempos: el encuentro efímero entre dos niños en primavera, cuando uno regala una flor cargada de significado, y el viaje de una mujer adulta que, tras perder su identidad en una relación fallida, busca…
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Una novela que entrelaza dos tiempos: el encuentro efímero entre dos niños en primavera, cuando uno regala una flor cargada de significado, y el viaje de una mujer adulta que, tras perder su identidad en una relación fallida, busca redescubrirse lejos de casa. En una mansión canadiense, Cat iniciará un camino hacia el encuentro consigo misma.
Al llegar la primavera teje un relato en dos tiempos que explora los temas del amor, la pérdida de identidad y el redescubrimiento personal. La novela comienza en el pasado, cuando Eric, un niño rebelde y soñador, se encuentra con una extraña niña que colecciona flores secas en sus libros. En ese breve encuentro, ella le regala una de sus flores más preciadas, un gesto que marca una conexión silenciosa entre dos almas que buscan escapar del orden impuesto. Años después, conocemos a Cat, una mujer que ha anulado completamente su identidad para alimentar una relación amorosa. Tras años de sacrificar su carrera, sus amistades y sus sueños, Marcos la abandona sin contemplaciones, dejándola con nada más que la ropa que llevaba puesta. Desorientada y rota, Cat regresa a casa de sus padres, donde se ve obligada a confrontar el vacío que ha dejado su desaparición voluntaria del mundo. Su padre, comprensivo pero firme, le propone un cambio de aires: trabajar en la organización de la biblioteca de Lyam Brown, un antiguo amigo que vive en una mansión canadiense. Este viaje marca el comienzo de un nuevo camino, una oportunidad para que Cat recuerde quién fue antes de perderse en el amor. A través de prosa emotiva, Laura Conde teje una historia sobre cómo los encuentros casuales dejan huellas indelebles y cómo a veces es necesario alejarse de todo para encontrarse a uno mismo. Una invitación a reflexionar sobre el precio de amarse demasiado a través del otro y la necesidad vital de preservar la propia esencia.